“La Esclavitud” (1881).

Obra de Francisco Cafferata (1861 – 1890), también conocida como "El Esclavo". Ubicada en la plaza Sicilia, Parque 3 de Febrero en los bosques de Palermo, de la Ciudad de Buenos Aires.

Cafferata la realizó en Florencia, Italia, en 1881 y la envió luego a Bs. As. Esta obra fue exhibida y premiada con medalla de oro en la Exposición Continental de 1882 en Buenos Aires.


Francisco Cafferata, considerado el primer escultor argentino, se quita la vida el 28 de noviembre de 1890, pocos meses antes de cumplir 30 años. Había ganado el concurso del monumento dedicado a Falucho y estaba trabajando en él, obra que finalmente concluyó Lucio Correa Morales, con algunas modificaciones.

También realizó el monumento del Almirante Guillermo Brown (1885) emplazado en la localidad de Adrogué, siendo el primer monumento público realizado por un artista argentino.

"La Ofrenda floral a Sarmiento" (1938).

La Ofrenda floral a Sarmiento es un altorrelieve sobre mármol realizado en 1915 por Émile Edmond Peynot (1850-1932), representa a Domingo Faustino Sarmiento recibiendo flores de un grupo de niños, fue inaugurada el 9 de septiembre de 1938 gracias a la donación de la Comisión Pro Mausoleo a Sarmiento, que la había adquirido con la idea de utilizarla en un mausoleo a Sarmiento que iba a emplazarse en el Parque Chacabuco.

Desde que se la inauguró recibió variados atentados, como bombas de alquitrán, inscripciones y hasta la voladura de la parte posterior de la cabeza de Sarmiento mediante un explosivo. Debido a esto, en 1987, se decidió retirarla para su restauración por parte del escultor Blas S. Gurrieri. La cabeza de Sarmiento fue entonces reproducida en mármol por el escultor Noé Da Prato. En 1997, la escultura de 18 toneladas fue vuelta a poner en el Rosedal.

Otro monumento de Sarmiento realizado por Auguste Rodin, esta emplazado a pocos metros, frente al “Monumento a La Carta Magna y las Cuatro Regiones Argentinas”, en la intersección de la Avenida del Libertador con la Avenida Sarmiento y que es conocido popularmente como Monumento de los españoles pues fue donado por la colectividad española en 1910 con motivo del centenario de la Revolución de Mayo.


Notas relacionadas.

“(…) la Ofrenda floral a Sarmiento, magnífica escultura de Emilio Peynot que estaba en el Rosedal y ostenta el récord sombría de ser la obra de arte que más veces ha sido dañada en el país. El profesor Blas Gurrieri, jefe del departamento de Obras y Monumentos, la ha restaurado personalmente más de una vez. Cuando la volaron con una bomba tuve que reconstituir pacientemente la cabeza y el hombro de Sarmiento en yeso para que después otro artista, Noé Da Prato, la esculpiera en mármol siguiendo el modelo que yo había hecho. Ahora, ni bien esté restaurado Sarmiento no volverá al Rosedal sino que irá al parque ubicado en la avenida del Tejar y Gral. Paz, en donde se suponen, estará un poco más protegido (…)”. “Danzas de bronces y de mármoles”. Héctor D’Amico. La Nación 16/12/90.

(…) “Tras casi medio siglo de haber sido inaugurada y la demora de una década para restaurarla, la escultura de 18 toneladas de peso Ofrenda floral a Sarmiento volvió ayer al Rosedal de Palermo. En el operativo "retorno" trabajaron arduamente más de 20 operarios, técnicos y funcionarios de la Comuna y sorprendió a más de un paseante, el trabajo sobre el lago, de las grúas que se usaron para reinstalar la gran mole. La obra del escultor francés Emilio E. Peynot sufrió desde setiembre de 1938, fecha en que fue emplazada, numerosos y de los más variados atentados. Bombas de alquitrán, inscripciones y hasta la voladura mediante un potente explosivo de la parte posterior de la cabeza del prócer, provocaron costosas restauraciones en mármol de Carrara. En 1987 y visto el lamentable estado de la escultura, la Municipalidad decide retirarla y convoca al escultor Blas S. Gurrieri para remodelarla. La cabeza de Sarmiento que había sido prácticamente destruida por una bomba, fue reproducida en mármol por el escultor Noé Da Prato” (…). Diario La Nación, jueves 17 de abril de 1997.

“Relieve funerario de mármol de Carrara, presenta al prócer en actitud sedente, recibiendo el homenaje de un grupo infantil, que representa a las nuevas generaciones. Fue erigido a gestión de una Comisión Pro-Mausoleo a Sarmiento, presidida por el Prof. Pablo Pizzurno siendo ofrecida a este Municipio por la citada Comisión y el Ministerio de Obras Públicas. Por resolución del H.C.D. es autorizado para su emplazamiento. El 30/12/1936, por Decreto se autorizaba el emplazamiento en el Parque Chacabuco, careciéndose de antecedentes sobre si se emplazo en ese paseo. En el año 1989 se traslada a nuestro depósito atento a los numerosos atentados que sufriera la obra que hacían peligrar su integridad. Finalmente el 16/04/1997 se reinstala en su ubicación de origen, donde se procedió a cercar el sector”. Gobierno de la CABA (acceder).


Monumento al General Juan Lavalle (1887).

Monumento al General Juan Lavalle, obra del escultor italiano Pietro Costa, ubicada en Plaza Lavalle frente al Palacio de Tribunales y a pocos metros del Teatro Colón en Lavalle, Tucumán, Libertad y Av. Córdoba, fue inaugurada el 18 de Diciembre de 1887.

Es una escultura de mármol apoyada sobre una columna de estilo dórico, del mismo material, que nace sobre un torreón de mampostería revestido en piedra arenisca que se encuentra rodeado por los escudos de mármol de las catorce provincias del Río de la Plata. La base cuadrangular inferior a la columna ostenta leyendas alusivas al prócer, encontrándose su parte inferior ornamentado por una guirnalda circular de roble y laurel, también de mármol. La altura aproximada del monumento es de 26,00 m. (Postal del monumento en 1909)



“Levantar un monumento a Sarmiento o a Rosas, a Lavalle o a Dorrego, son actos cargados de intencionalidad política. La erección de un monumento está íntimamente relacionada con la escritura de la historia, una cierta historia que se convierte en un paradigma que quiere transmitir a las generaciones futuras para que la imiten y guíe sus acciones”. Ana María Telesca.

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"El de Buenos Aires es un callejero muy cuestionable, con ausencias y presencias muy grosas. El triunfo de los unitarios, luego rebautizados liberales, fue un triunfo sin perdón, sin amnistía. Como puede verse en la historia oficial, se evidencia la intención de denigrar y desalojar a los adversarios" (…) "Por ejemplo -dice O'Donnell- no existen calles que lleven el nombre de caudillos federales que lo merecerían: Estanislao López, Francisco Ramírez, Juan Bautista Bustos, Alejandro Heredia, Chacho Peñaloza, Felipe Varela. Eso es una injusticia, porque además de personajes de nuestra historia fueron también importantes en la guerra de la independencia, pusieron el cuerpo en las batallas. Hay calle Quiroga, y por supuesto no hay calle Rosas, más allá de que es una figura sobre la que se puede polemizar mucho".

Y si bien O'Donnell aclara que él no propone el cambio de los nombres de las calles porque en general estos proyectos no cuentan con el apoyo de los vecinos, sí cuestiona el lugar donde están emplazados en la Ciudad algunos monumentos. "Entre otras barbaridades, se impone cambiar el lugar del monumento a Lavalle, que en una actitud aberrante se lo erigió frente al solar de los Dorrego. Con lo cual se sigue insultando la memoria de ese gran patriota, Dorrego, y la del propio Lavalle, cuyo mérito mayor no fue fusilar a Dorrego sino haber sido un valiente jefe de caballería que se lució a las órdenes de San Martín y Bolívar", señala O'Donnell. (Silvana Boschi, Clarín 06/9/2009.)

“Una primera reflexión: está muy cerca de acá lo que era la casa de Dorrego. La casa de Dorrego estaba en lo que se llama la Plaza Lavalle, que es el señor que lo mató… La casa de Dorrego estaba en una manzana hacia el lado de Córdoba y enfrente de esa casa es donde le hicieron la estatua de Lavalle. La hija de Manuel Dorrego que vivía en esa casacuando hicieron la estatua de Lavalle, cerró la ventana y no la abrió nunca más.

Yo doy ese pequeño ejemplo porque hay muchos de esos ejemplos en esta ciudad. El monumento a Sarmiento estaba dónde era la casa de Rosas, ahí entre Sarmiento y Libertador. Quiero mostrar con esto la perfidia de los unitarios que triunfaron y la decisión de los que estuvieron, de extirpar toda la esencia de lo nacional y de lo popular.

La figura de Dorrego es muy representativa por todo lo que se dijo y creo que su fusilamiento, que fue ideado por Agüero, fue un acto de pedagogía. Un acto de pedagogía del mal. Un militar revolucionario que fue parte del Ejército Libertador, que tenía el apoyo de los sectores populares de la ciudad, que entendía que tenía que desarrollar una fuerte alianza con los caudillos del interior y con los pueblos del interior, tenía la representación popular y que se opone al capital extranjero que nos dominaba; ese señor tiene que ser castigado con la muerte porque no debe reproducirse nunca más. Ese es el sentido tremendo del crimen de Navarro que ejecutó Lavalle”. (…). Palabras del ex canciller Jorge Taiana en el encuentro "Una Patria Soberana", 13/12/2010, ND Ateneo, CABA.

Sobre el General Juan Lavalle.

Misteriosa muerte de Lavalle.